La novia del ministro de Economía, Amado Boudou, abandonó su rol de periodista en C5N para sumarse al programa “Un mundo perfecto”. Cómo encara el nuevo desafío en su carrera y cómo es la vida en pareja con un hombre público.
"Cuando me llamó Roberto para participar de ‘Un mundo perfecto’ acepté su propuesta casi automáticamente, no lo pensé mucho. Creo haber tomado la decisión correcta”. Agustina Kämpfer, la ex cronista de C5N, cambió radicalmente todo, menos su llamativo color de pelo. Ya no entrevistará a políticos ni relatará solemnemente diferentes asaltos, tiroteos o incendios a través de la pantalla. Porque hace poco más de un mes que la mujer que supo conquistar al ministro de Economía, Amado Boudou, se alejó de la periodista seria de noticiero para incursionar en otro perfil, un poco más parecido a su personalidad, en donde podrá hacer un mix de sus cualidades como periodista actualizada sin dejar de lado su humor ácido y su opinión respecto de la realidad.
–¿Se siente más descontracturada ahora que ya se alejó de la cronista que cubría sesiones en el Congreso?
–Creo que hay momentos para cada cosa. En C5N aprendí un montón, cambió mucho mi forma de pensar sobre ciertas cosas que antes veía de manera más básica, ya sea sobre política, sobre la pobreza, o sobre el drama cotidiano de la sociedad. No soy una periodista especializada en política, pero hoy tengo más conocimiento acerca de ese mundo. Aprendés cuáles son los políticos que tienen buena onda con el periodismo, y antes de que se prenda la cámara te hablan de cualquier cosa, aunque sea del clima, y cuáles no. Ves quiénes son los políticos que tratan bien a la gente y los que la tratan mal. Aprendés sobre las tendencias de cada partido. En la cancha se ven los pingos. No te puede engañar nadie.
–¿Cómo llegó a trabajar en televisión?
–Estuve viviendo por dos años en México porque trabajé conduciendo un programa para Televisa. Era como una especie de “Wild on” de E Entertainment, pero más familiar. O sea, sin culos, sin tetas y sin falopa (risas). Todo en mi vida se dio por intervalos de dos años: dos años en C5N, dos en Televisa, dos años de alquiler… (risas). Cuando me recibí en TEA, tuve mi primer trabajo como productora periodística en Canal 9. Yo era prácticamente una nena, estaba aprendiendo mucho y, sin embargo, Daniel Hadad me dio la oportunidad de trabajar igual. Me esforcé muchísimo, seguramente había gente mucho más competente que yo en ese momento, pero él tiene cierta tendencia a dar oportunidades a la gente joven y eso es muy valorable.
–¿Hubo alguna discusión cuando le planteó a Hadad que abandonaría C5N por la propuesta de Pettinato?
–Nada que ver, al contrario. Cuando me fui a despedir de él me deseó lo mejor y hasta me dio consejos sobre mi carrera.
–Viene de trabajar en un noticiero. ¿Qué se siente empezar a trabajar al lado de Amalia Granata?
–Creo que la diferencia es obvia. No hay un solo punto de encuentro entre su rol y el mío. La diferencia entre nosotras se da naturalmente, por nuestros diferentes backgrounds. Ella no es periodista y yo no soy modelo.
–¿Cree que esta cara que está conociendo de la televisión es más hostil que el mundo de las noticias?
–Es todo muy nuevo para mí. En el periodismo hay un ambiente fraternal y de ayuda mutua, y ahora que salí un poco de ese circuito me asombra. Creo que entre todos los periodistas de la calle hay mucho trabajo en equipo, más allá de la competencia que puede haber entre los canales. Es muy bueno poder trabajar tranquilo sin tener que pensar que el que está a tu lado te va a degollar porque conseguiste una primicia. Sé que voy a extrañar todo eso, de hecho ya lo extraño.
–A partir de unas declaraciones un poco confusas que Josefina Pouso dio a esta revista, terminó siendo desvinculada del programa en el que ahora usted participa. ¿Qué piensa acerca de lo ocurrido?
–Me parece que, hayas hecho o no algo íntimo con una persona casada y con hijos, deslizarlo públicamente es una vergüenza porque estás hablando de un compañero de trabajo que tiene una mujer y una criatura.
–¿Cree que la de Josefina fue una decisión poco inteligente?
–Me parece una manera patética de promocionarse. Quizás ella no vio que tiene otro capital para explotar y creyó que recurriendo a este tipo de declaraciones podía generar algo interesante. Me parece lamentable. A Roberto, el equipo de “Un mundo perfecto” lo ve como a un tío. Es súper profesional. Si yo fuera tan tarada para creer lo que dice una chica que aparece con un hilo dental en pose de “comeme toda”, creo que no estaría ni laburando en “Un mundo perfecto”, ni hubiera laburando en C5N, ni estaría hablando con vos.
–Ni sería la pareja del ministro de Economía. ¿Al principio de su relación nunca se sintió abrumada por el trabajo de su novio?
–Cuando empecé a salir con él, era el titular de la ANSeS. Pero así hubiera sido el ministro de Economía nada hubiera cambiado. Hubo un sentimiento muy fuerte antes que cualquier razonamiento. Se dio todo con mucha naturalidad. A mí me gusta su lado ajeno al ministerio, su personalidad, su sensibilidad, sus problemas cotidianos. Eso es lo que una busca en una pareja. Y él me ayuda mucho, nunca condicionó nuestra relación por su gestión. Creo que gran parte de lo que hace que yo no me sienta más sola que un naipe es que yo también tengo mi trabajo y que, por suerte, tengo una vida social más allá de él. Nos vemos a la noche cuando los dos ya estamos en otro plano.
–¿Hablan mucho de trabajo al final del día?
–Él es un hombre y necesita hablar con su mujer de lo que le pasa. Y lo mismo yo. Antes nuestras conversaciones eran: “¿qué hiciste hoy?, ¡ah!, yo estuve en el descampado con la chica descuartizada”, y a su vez él me contaba que había discutido con (Gerardo) Morales. Fue un poco bizarro. Es extraño estar cenando con tu novio, que le suene el teléfono y que del otro lado de la línea esté la Presidente. Y cuando eso pasa no se escucha ni el tenedor apoyándose en el plato.
–¿Le da consejos a su pareja respecto de su trabajo?
–Le doy mi opinión como ciudadana y como periodista. Muchas veces no coincide con la suya, muchas veces también lo aplaudo y otras veces no apruebo. Él, como cualquier hombre, toma lo que le sirve y deja en el camino lo que no le sirve.
–¿Cómo lo recibió su familia?
–Bárbaro. Al principio la que opuso más resistencia fue mi mamá. Habrá pensado: “mi hija, mi nena, un hombre con poder, ¿la cuida?, ¿la trata bien?, ¿le da bola?”. Es parte de la fantasía que cada uno se hace de lo que ve.
–Muchos criticaron las fotos de su cumpleaños, en donde se la ve bailando con el ministro. ¿Qué opina de esas críticas?
–Que debería haber celebrado mi cumpleaños en casa, y que debería haber pedido un delivery de pizza con fainá vestida de negro, en silencio y mirando a Mirtha Legrand por Youtube. No me parece que haga falta explicar. Creo que las críticas son parte del mecanismo de funcionamiento de todo esto. El punto es que cada uno ve las cosas como las quiere ver y la gente critica al otro no por lo que hizo puntualmente sino por lo que tiene ganas de decir del otro.
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