Se terminó el Mundial para el seleccionado argentino de rugby. Los Pumas tenían la parada más brava que podían tener en cuartos de final y se despidieron del torneo al perder con el local, Nueva Zelanda, por 33-10, en un encuentro que se desarrolló en el Eden Park, estadio en el que los All Blacks no pierden desde hace 17 años.
Los Pumas se metieron entre los ocho mejores por tercer torneo al hilo. Allí, en cuartos, se encontraron con nueva Zelanda y no se la hicieron fácil. Los locales tuvieron que transpirar y recién a los 27 minutos del segundo tiempo pudieron vulnerar el tackle argentino.
Piri Weepu fue el culpable de que el sueño Puma llegue a su fin. El medio estuvo intratable con el pie y no perdonó: dos penales y 6-0 de entrada. Ahí llegó el mejor momento de Argentina, con el try de Farías y la conversión de Contepomi que dio vuelta el resultado 7-6. No obstante, el medio volvió a capitalizar las inconductas de Los Pumas y cerró el parcial 12-7.
El dato importante es que por primera vez, desde el Mundial 1999, los All Blacks no logran un try en el PT. En el complemento Bosch acercó (12-10) y Weepu alejó (18-10). El tackle recién aflojó a falta de 13 minutos y los All Blacks aprovecharon para darle de comer a sus hinchas. Dos tries para cerrar el partido, pegar el golpe de KO y pensar en Australia.
Argentina no pudo meterse en el top 4 como en Francia 2007, pero ratificó que es un equipo de elite. Seguro habrá ítems para replantear y trabajar. Para eso estará el Cuatro Naciones, torneo del que formarán parte a partir del año que viene y que, sin dudas, servirá para achicar distancias con las potencias.