Lo que sucedió ayer fuera del edificio de la AFA, en la calle Viamonte, pareció extraído de un libro de ciencia ficción. Con el arribo de Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, de Mendoza, comenzó un show mediático que se extendió hasta varios minutos después de que la asamblea, que se desarrolló en el tercer piso, reeligió a Julio Grondona para un noveno período al frente de la entidad.
Un recurso judicial para que se permitiera el voto de 66 clubes del interior se convirtió en la última jugada del empresario mendocino, en su apetencia por arrebatarle la presidencia de la AFA a Julio Grondona. La movilización de abogados y el impedimento para que el titular de la institución mendocina pudiese tomar parte de la asamblea derivaron en una jornada con capítulos insospechados. Porque Vila, que había franquado la puerta de acceso al edificio, más tarde salió a dialogar con los medios y, desde ese momento, ya no volvió a pisar el hall de entrada.
"La AFA no deja entrar y la policía no está actuando. Están desatendiendo una orden de la Justicia. Estoy acostumbrado a las patotas del fútbol, pero yo voy a entrar y me tendrán que sacar por la fuerza", relataba Vila, rodeado de micrófonos, grabadores, celulares y cámaras.
Muy lejos de alcanzar su cometido, y mientras la asamblea deliberaba en el tercer piso, con la presencia de 46 de los 49 representantes de los clubes habilitados para votar, en el hall se juntaron 52 de las 66 instituciones que avalaban a Vila y ungieron al mendocino como sucesor de Grondona. El propio dirigente de Independiente Rivadavia se encargó de difundir la novedad y hasta desafió: "Habrá que preguntarle mañana al juzgado actuante para ver cómo hace para ponernos en funciones. Necesito la autorización judicial para asumir y no me han dejado entrar", reclamaba el empresario.
A esa hora, mientras su figura al frente de las cámaras no se detenía, adentro, Grondona recibía el unánime apoyo de las 46 entidades y era reelegido.
HASTA TEMA DE CAMPAÑA
Las denuncias contra Julio Grondona llegaron a la campaña electoral. Los candidatos a diputado de Unión para el Desarrollo Social, Graciela Ocaña y Manuel Garrido, presentarán hoy en el Congreso un pedido para que la Auditoría General de la Nación audite los recursos girados a la AFA por el programa Fútbol para Todos.
La presentación se hace eco de las denuncias sobre cuentas presuntamente pertenecientes a Grondona. El documento señala que "hay evidencia de que existen manejos irregulares de dinero, dinero circulando en negro, y la posibilidad de que parte de esos recursos se destine a cuentas clandestinas en el extranjero".
"La AFA no tiene ni un solo mecanismo que permita prevenir casos de corrupción, ni los mínimos controles para evitar el desvío de fondos", señaló a LA NACION Garrido, ex titular de la Oficina Anticorrupción y primer candidato a diputado por la Capital en la lista de Ricardo Alfonsín.