El Arzobispo de Corrientes podría ocupar la vicepresidencia segunda del Episcopado argentino. También se rumorea que sucedería al cardenal Jorge Bergoglio en Buenos Aires. Stanovnik fue uno de los primeros en pronunciarse fuertemente en contra del aborto. Las líneas que conviven en la Iglesia y los desafíos de la próxima conducción.
Más de un centenar de obispos elegirán autoridades. En la terna de los posibles candidatos a conformar la cúpula se encuentra el arzobispo de Corrientes monseñor Andrés Stanovnik. El proceso de renovación iniciará hoy con la apertura del plenario, en un contexto de debate sobre el escenario pos electoral, y los proyectos de ley para despenalizar el aborto y la eutanasia.
En Pilar los obispos de Argentina se reunirán hoy para dar inicio a la 102° Asamblea del Plenario de la Conferencia Episcopal. Aunque el temario será variado, el punto fuerte será la elección de autoridades. Así, los conductores de las diócesis del país votarán por el sucesor del cardenal Jorge Bergoglio.
El arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo es el nombre con mayor peso para presidir el Episcopado argentino. También integran la lista de los postulantes a ocupar la vicepresidencia 1° y 2°, el arzobispo de Salta Mario Antonio Cargenello y el prelado de Corrientes, Andrés Stanovnik.
El conductor de la grey católica local no sólo pisa fuerte para conformar la cúpula de la Iglesia argentina, sino que además, se rumorea que podría ser el sucesor de Bergoglio en la Arquidiócesis de Buenos Aires, cuando éste se retire al cumplir los 75 años.
Uno de los indicios que colocan al prelado de Corrientes entre los candidatos más firmes es que renunció a renovar cargos en el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), cuya destacada actuación lo posicionó entre las figuras sobresalientes de la curia.
Con 61 años, Stanovnik mantiene sintonía con el arzobispo de Buenos Aires en temas que actualmente están en debate en las comisiones del Congreso de la Nación. Férreo defensor de la vida, el prelado fue uno de los primeros obispos en pronunciarse en contra del aborto, cuyo proyecto generó disidencias en la embajada correntina.
El arzobispo de Corrientes consideró "un contrasentido intentar solucionar la mortalidad materna con más muerte". En una breve entrevista que mantuvo con El Litoral durante la celebración del Día de los Fieles Difuntos, el conductor de la feligresía local sostuvo la necesidad de ampliar el debate en torno al aborto, ya que "la selección parcial de proyectos ideologiza el debate". A su vez, propuso incorporar la iniciativa promovida por la Red Federal de Familias que propone la protección integral de la mujer y de la familia.
Ya en marzo pasado, Bergoglio se había manifestado a favor de la vida al instar defenderla desde su comienzo. Además, la conferencia que él preside, declaró al 2011 Año de la Vida, en respuesta a los proyectos de despenalización del aborto. En consonancia, Stanovnik sostuvo que no sólo la Iglesia es categórica, también "la ciencia al considerar la vida humana desde el momento de la concepción".
El cardenal, por su parte, hizo foco durante los últimos meses en la esclavitud. Denunció abiertamente la trata de personas como problemática que atraviesa la sociedad argentina.
El escenario pos electoral y las relaciones de la Iglesia con la Presidencia de la Nación será otro de los ejes que se evaluará en la Conferencia Episcopal. En su seno conviven dos líneas, una ortodoxa encabezada por el Arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, con la mirada puesta en Roma.
Mientras que una segunda, se condice con la prédica de Bergoglio de tratar las grandes problemáticas sociales y políticas del país, manteniendo los vínculos formales con el poder.
Como arzobispo desde 2007, Stanovnik supo mantener abiertos los canales de comunicación con el Gobierno Provincial. Intervino durante la gestión de Arturo Colombi como mediador del conflicto policial. Con el gobernador Ricardo Colombi, en tanto, coincidió con pronunciamientos en contra de la interrupción voluntaria del embarazo. En la provincia, en tanto, cinco municipios se declararon a favor de la vida, entre ellos, Virasoro y Bella Vista.