Algunos de los 20 favorecidos con créditos obtenidos mediante documentación falsificada hicieron el trámite vestidos con uniformes de la fuerza de seguridad. El resto presentó recibos de sueldo adulterados del IOSCOR, del Ministerio de Salud y la Dirección de Energía.
Algunas de las veinte personas que estafaron en 176 mil pesos a una financiera radicada en la capital de Corrientes, mediante la obtención de créditos logrados con documentación falsificada, podrían ser policías. Por lo menos dos de los sospechosos realizaron los trámites vestidos con uniformes de la fuerza provincial y sus rostros quedaron grabados en imágenes fotográficas que ya están en manos de un grupo de investigadores.
Hasta el momento no hay detenidos por el delito que afectó a la firma “Finanpro S.R.L”, conocida en el rubro de préstamos como “Rapi Cuotas”, con domicilio en calle La Rioja al 700.
De acuerdo a la información recabada por época, hay indicios concretos que involucrarían a integrantes de la institución de seguridad como autores directos.
Frente a esta presunción la División de Asuntos Internos de la fuerza pública tomó cartas en el asunto.
La Fiscalía y el Juzgado de Instrucción 2, al igual que la Dirección de Investigación de Delitos Complejos de la Policía llevan adelante la pesquisa desde hace tres semanas.
Además de fraguar boletas de servicio y datos de documentos nacionales de identidad, la mayor parte de los delincuentes que cometieron el fraude utilizaron recibos adulterados del Instituto de Obra Social de Corrientes (IOSCOR), del Ministerio de Salud, de la Dirección Provincial de Energía y, por supuesto, aquellos que los hacía figurar como componentes de la Policía.
En algunos casos los engaños se dieron por presentación de papeles con datos falsos, respecto al lugar de trabajo, montos de haberes percibidos y domicilio particular. En otros, consistió en hacerse pasar por una persona distinta, aunque también se habría dado una combinación de ambos ardides.
De los autores de la estafa 13 fueron mujeres y 7 hombres que se apersonaron al comercio entre los meses de junio y septiembre.
Los créditos se abonaron por montos que variaban de acuerdo al sueldo que decían percibir. Así llegaron a conseguir cifras de entre 7 y 12 mil pesos.
De acuerdo a fuentes cercanas al caso, el fraude comenzó a ser detectado cuando personal de la financiera inició los trámites en procura de cobrar los préstamos.
Llamadas a distintos domicilios, establecimientos privados e incluso estamentos oficiales (donde supuestamente trabajaban los “clientes”) hicieron caer en la cuenta de que tales personas brindaron datos falsos.
Mientras salían a la luz los hechos ilícitos una mujer (empleada del IOSCOR) denunció haber sufrido el robo de identidad, con la cual uno de los estafadores logró un crédito que rondó los 10 mil pesos.
En la causa prestaron declaraciones testimoniales empleados de la empresa afectada y han sido secuestradas las copias de las documentaciones presentadas por los estafadores. Por medio de este artilugio, los delincuentes pudieron reunir un monto total de 176 mil 800 pesos. De esa cantidad la financiera hasta ahora no pudo recuperar un solo centavo.