En su camino como actriz, la colombiana Sofía Vergara sufrió cáncer de tiroides, lo mismo que le diagnosticaron a la presidenta Cristina Kirchner. Y ella misma cuenta, feliz, que el mal trance la hizo más fuerte. Cuando le diagnosticaron la enfermedad, en el año 2000, no quiso que se supiera. "Tener cáncer no es lindo, no quería lidiar con otras cosas que no fueran eso", contó años después en una entrevista del portal Health .
"No tenía síntomas, lo detectaron en un control endocrinológico de rutina, así que era escéptica respecto de la operación: tenían que sacarme la glándula. Además, la cirugía es peligrosa; si hay un error, podés perder el habla o la movilidad de la cara", relató.
Desde el momento en que fue operada, Vergara toma sólo una pastilla por día, para regular el metabolismo, y se saca sangre cada tres meses. "Me siento afortunada. En muchas mujeres, el cáncer no aparece hasta la menopausia, y entonces suele ser tarde", dijo.
Luego de la operación, Vergara tuvo que someterse a radiación de yodo. "No es tan terrible, sólo que no podés ver a nadie durante algunos días porque estás radioactiva", contó.
Consultada sobre la convalecencia y la recuperación, Vergara dijo que su cuello quedó muy sensible, que no podía hacer movimientos bruscos y que no pudo manejar durante dos meses. "Tu vida entra en stand by por un tiempito", admitió.
"¿El cáncer te cambió?", le preguntaron. Vergara no dudó. "Cuando pasás por algo así, es duro, pero aprendés un montón. Tus prioridades cambian, ya no te hacés problemas por nimiedades. Y, además, tuvo un final feliz", confesó.