Un pomo de tintura, $ 25. Una operación de lolas, u$s 5000. Sacarse de encima a un millonario que no la valoraba, a cambio de una relación sincera… ¡no tiene precio! Eso piensa la rubia de su ex, Ricardo Fort, y de su actual novio, Guillermo García. En este jugador de voley de 27 años, la correntina logró algo de paz. “El es simple, igual que yo”, dice esta afortunada… ¡en el amor!
Dicen que la perinola rodó. Y que Virginia Gallardo (24) dijo en voz alta: “Basta para mí, basta…” Pero sin poder con su genio, Ricardo Fort (42) la interrumpió: “¡Nada de basta para todas, eh! Más bien, que vengan todas”. Y comenzó el desfile de mujeres –muy famosas, no tanto, algo conocidas, y también rotundamente anónimas– que se tentaron con tener su lugarcito en el dulce corazón del chocolatero: Jésica Cirio, Silvina Escudero, la Niña Loly, Violeta Lo–Re, ¿Lola Ponce? Las jóvenes –y algo más– que se anotaron en el casting y, finalmente, la candidata ganadora: Erika Mitdank. Entre tanto, silbando bajito y en puntas de pie, Gallardo se alejaba de su lado para nunca más volver.
Pero Fort, que en el amor parece valorar más lo que perdió, decidió entonces reconquistarla. Hizo lo imposible. Y como todo hombre desesperado, se expuso al ridículo: llegó a vestirse de blanco para subir a un caballo y cantarle una serenata. También le propuso casamiento. ¿Y Virginia? Inmutable. Es que su tren ya pasó, y el millonario se quedó en la estación, saludando con un pañuelo. Hoy, a bordo marcha un solo pasajero: Guillermo García (27). Alto y pintón, este jugador de voley de Bolívar, el club que pertenece a Marcelo Tinelli, es el nuevo novio de la rubia.
“Me sentía muy expuesta estando en la vida de Ricardo. Ahora, en cambio, puedo disfrutar más de los afectos y de las cosas cotidianas. Nunca me importaron la plata ni el lujo de Fort. Siempre busqué su cariño, y también todas aquellas cosas que terminé encontrando en Guille. Porque él es simple, igual que yo. ¡Es un bombón! El entrena y yo también, estamos a mil, pero buscamos vernos siempre que podemos”, explica Virginia.
–Actualmente, ¿cuál es tu relación con Fort?
–No nos hablamos, ni tampoco nos saludamos. En él encontraba lo material, y no tanto los pequeños detalles, pero Ricardo nunca me pagó: lo nuestro fue en serio, incluidas las peleas. Si me dio la tarjeta es porque quería que me comprara vestidos, porque él busca que las personas tengan cierto aspecto, pero la ropa la compraba yo. Además, ya era rubia, y el estilo era el mío, no uno que me imponía Ricardo. ¿Vieron a esta nena de ahora (por Erika), cómo entró al casting y cómo está hoy? La quiere poner rubia con mi misma tintura, operarla, cambiarle el look. A mí no me cambió; sólo me puse un poco más de cola y lolas. Ricardo debería aceptar a la gente como es. En su mundo, todo es muy frívolo y material. Y ya no lo quería aguantar más, porque eso no va conmigo. Buscábamos cosas distintas, y él trataba de encontrar en otras personas lo que no hallaba en mí.
–¿Guillermo es un nuevo amor en tu vida?
–Guille supo toda la relación que tuve con Ricardo. No tengo nada que ocultar. Pero como esto es muy nuevo, prefería mantenerlo al margen. Seguro que Ricardo va a salir a decir que lo engañé con Guillermo, pero eso no es cierto. Cuando está enojado actúa bajo impulso, y trata de ensuciar a la otra persona, como hizo con Silvina Escudero. Después, sale a desmentir.
–¿Se puede decir que estás de novia?
–Estoy súper bien, salimos desde hace una semana. Y si bien no titulamos nada, para mí sí. Guille era un amigo y hoy estamos teniendo algo más. Por lo visto con Ricardo nunca pasó nada en verdad, porque esta relación no tiene nada que ver con lo que vivimos con él. Con Ricardo llevaba una vida muy distinta. Ahora está bueno ir de compras, tomar mate en una plaza, salir al cine, hacer cosas cotidianas. Con Fort, a veces, antes de estar ante una cámara, yo prefería pasar un día encerraditos mirando una película. ¡Ricardo ni siquiera sabe que cocino! Me pareció que toda esa vida al lado de Fort, de princesa sin amor, porque me di cuenta que no lo había, no daba para más. Y si seguíamos, iba a terminar mal.
–¿Era una relación material antes que amorosa?
–Y… faltaban cositas. Por ejemplo, el Día de los Enamorados le hice un cartel, y me lo criticó porque no le puse su apellido. Y yo necesitaba cosas pequeñas, como que me regalara un osito, o algo así, antes que dinero o cosas materiales. Guille me da cariño y contención. Con Ricardo era distinto, y me sofocó tanta exposición.
–Pero Fort quiso volver con vos.
–Ricardo quiere casarse, pero no le importa con quién. No le importa nadie… Viéndolo ahora, no sé si me ha querido. Hoy lo quiero desde otro lugar y le deseo lo mejor, pero no me influye en lo más mínimo.
–Y vos, ¿estuviste enamorada de Fort?
–No sé… Todo lo que pasó me demostró que no.
–¿Te descuidó como mujer?
–Me faltó el respeto como mujer, delante de mí. Eso no se lo perdono. Hoy, sin Ricardo, estoy muy bien.
PAPARAZZI