Pese a que suena a la misma cosa, y más porque es la esposa del arquero de Independiente, Fabián Assmann, Melina Pitra se encarga de marcar las diferencias. La modelo está cansada que la sumen al lote de mujeres que se acerca a los jugadores sólo por su dinero.
Desde que se casaron se fueron a vivir a España, donde él jugó en Las Palmas, y ahora que el arquero volvió a Independiente ella le siguió los pasos aunque no entienda nada. “Ni voy a entender. Soy un desastre”, reconoció a tal punto que contó que una vez festejó un gol pensando que era del equipo de su marido sin percatarse que eran en su contra sólo porque habían usado una camiseta alternativa.
“¡Me confundí porque nunca había visto esa remera! Y recién al rato me di cuenta de que había gritado un gol que le habían hecho a Fabián”, se lamentó en una entrevista concedida a la revista Paparazzi.
En la misma revista le preguntaron si se reconocía como Botinera, algo que se encargó de negar rotundamente. “No, porque esa palabra se usa con mala intención: se refiere a la típica mujer que laburaba en este medio, no tenía un mango, y se buscó un futbolista para vivirlo. Y yo, nada que ver. Cuando conocí a Fabián no sabía quién era. Además, tengo mi trabajo, mi auto, mi departamento; no necesito de nadie para que me mantenga”.
Pero reconoció que esa palabra no es solo un rótulo. “Sí, botineras hay. ¡Y muchas! Son las típicas fracasadas que no tienen nada, llevan una vida triste, y sólo quieren estar con una persona con plata. Yo no soy botinera; soy la esposa de un futbolista, que es distinto”, asintió.
“Esas chicas me dan pena. Aparte, Fabián… ¡lo mejor lo tiene en casa!”, dijo cuando le consultaron si muchas chicas del medio se sacan los ojos por un futbolista.